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MARCO MARROQUIN MUÑIZ

Sin embargo, de las conceptualizaciones dadas, expresamos que estas ya quedan cortas y resultan siendo anacrónicas, considerando que únicamente toman en cuenta el papel de la defensa o del litigio como la actividad medular de la profesión del Abogado, sin embargo debemos tomar conciencia de que al borde del siglo XXI el egresado de la carrera profesional de Derecho y el ya titulado, puede desempeñarse entre otras en las siguientes actividades:

POTENCIALIDADES PROFESIONALES DEL ABOGADO

a.-) Litigio, patrocinio y defensa forense en estrados judiciales, administrativos y arbitrales.
b.-) Asesoramiento, gestión y representación Empresarial e Institucional.
c.-) Investigación académica y/o científica en las diferentes ramas del Derecho especializado.
d.-) Ejercicio de la Docencia en Universidades y otros centros de formación de contenidos jurídicos.
e.-) Carrera en la Magistratura, considerándose ésta en el Poder Judicial y en el Ministerio Público.
f.-) Carrera en la Administración pública; como funcionarios públicos en cargos directrices y en las oficinas y direcciones de la administración pública en nivel ministerial, en organismos públicos descentralizados, en Consejos Transitorios de Administración regional y en gobiernos locales.
g.-) Gestión, dirección y organización de Organismos No Gubernamentales (ONGs)
h.-) Carrera Diplomática
i.-) Asimilación a instituciones castrenses – fuero militar
j.-) Ejercicio de la actividad periodística en medios de comunicación
k.-) Ejercicio del notariado
l.-) Liderazgo Político para llegar a cargos de la misma índole:
m.-) Consultor en organismos técnicos de cooperación nacional e internacional.
n.-) Gestor, representante y apoderado de asociaciones de defensa de derechos especiales, etc.

RETOS A SUPERAR

Sin embargo el camino hacia el éxito profesional de un Abogado no es del todo llano, ya que tendrá que batallar con algunos factores en contra o retos que el Abogado deberá superar:

Deficiencias y desniveles educativos: Por diversos factores, muchas universidades no entran en un nivel competitivo, utilizan esquemas y currículas que no tienen consistencia con las necesidades de un profesional actual. En la realidad los desniveles educativos no debieran ser notorios entre universidades privadas y públicas; y estas últimas deben entrar también en competencia académica, profesional y científica. No basta decir que una Universidad tiene muchos años o que tiene ganado un prestigio. Este se logra día a día a través de la solvencia académica de los egresados. Las universidades deben lograr captar cuadros docentes idóneos, así mismo deberán preocuparse por tener y mantener buenos estudiantes en sus claustros, así mismo es necesario contar con adecuada infraestructura, que incluye un fondo bibliográfico y editorial, como también la organización de eventos y el intercambio académico.

Velocidad de cambio de las instituciones jurídicas: Pese a los importantes avances y reformas legislativas, debido a los cambios que se han dado a todo nivel (económicos – políticos – sociales) y la correlación entre mercado y derecho en nuestro país, muchos Abogados todavía no se han puesto al corriente de estos cambios. Por otro lado la estructura del sistema jurídico todavía posee algunas instituciones anacrónicas, haciendo que el operador del derecho tenga que utilizar el Derecho que colisiona con la realidad. Debemos ser conscientes de que el Derecho hoy es más cambiante que hace décadas. Los cambios sociales en algunos casos son más rápidos con relación a la velocidad de la producción legislativa.

Masificación de la profesión: No se realiza de manera eficientemente en el campo personal y en claustros universitarios, el análisis entre la oferta versus la demanda de servicios profesionales de un Abogado. Algún jurista señalaba que no forman Abogados sino que hoy se los “fabrica”. Esta situación en algunos casos trae como consecuencia el desempleo y el subempleo de los mismos.

Conformismo académico y profesional: Muchos profesionales se conforman con los conceptos académicos brindados por la Universidad, en otros casos el trabajo, la rutina, el tedio hace que la actividad de un operador del Derecho se vuelva automática, no comunicativa, irreflexiva y poco creativa, en muchos casos estos factores conducen a la desactualización y a la desconexión no solo con la realidad jurídica contemporánea sino con la propia actividad que desarrolla.

Masificación de las Asesorías, y consultorios jurídicos gratuitos: El conocimiento de las instituciones jurídicas y las soluciones a los hechos generadores de conflictos judiciales están mas al alcance de los potenciales patrocinados a través de los medios de comunicación y de la existencia de consultorios jurídicos gratuitos, haciendo que hoy se busque clientes y no que los clientes lo busquen a uno.

Direccionamiento de los concursos: Todas las organizaciones buscan ser eficientes y competitivas por lo que deben tener en su staff de trabajo cuadros profesionales idóneos, incorporando a nuevos profesionales teniendo en cuenta para ello su procedencia universitaria, su experiencia, la edad, su especialización y otros factores competitivos como el conocimiento en informática, idiomas y post-grados. El mercado es exigente con el hombre de Derecho.

Información tardía de conocimientos jurídicos: Muchos conocimientos jurídicos por la reciente promulgación de normas y por el debate de determinados proyectos de ley, son conocidos primero en la localidad emisora de las mismas, en nuestro caso se da en Lima, dejando a las provincias el conocimiento a posteriori. Esta situación también se refleja por que el sistema de información legal y jurisprudencial a pesar de que ya se cuentan con meritorios esfuerzos públicos y privados por su sistematización, actualización, especialización y difusión aún no llegan al grueso de operadores del Derecho en tiempo real y oportuno.

Individualismo y desconfianza: El Abogado tradicional, desconfía del trabajo de sus...